PROFESIÓN DE FE

Dios no es el mar, está en el mar, riela

como luna en el agua, o aparece,

como una blanca vela;

en el mar se despierta o se adormece.

Creó la mar, y nace

de la mar cual la nube y la tormenta;

es el Criador y la criatura lo hace;

su aliento es alma, y por el alma alienta.

Yo he de hacerte, mi Dios, cual tú me hiciste

y para darte el alma que me diste

en mí te he de crear. Que el puro río

de caridad, que fluye eternamente,

fluya en mi corazón. ¡Seca, dios mío,

de una fe sin amor la turbia fuente!


Parábolas de Antonio Machado