CCP Almozara-Las Fuentes, 31 de enero de 2003

 

 

EL HOMBRE NUEVO

 

 

Danos un corazón grande para amar.

Danos un corazón fuerte para luchar

 

Hombres nuevos creadores de la historia,

constructores de nueva humanidad.

Hombres nuevos que viven la existencia,

como riesgo de un largo caminar.

 

Hombres nuevos luchando en esperanza,

caminantes sedientos de verdad.

Hombres nuevos sin frenos ni frontera,

hombres libres que exigen libertad.

 

Hombres nuevos, amando sin frontera,

por encima de razas y lugar.

Hombres nuevos al lado de los pobres,

compartiendo con ellos techo y pan.

 

                                                                     O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O-O

 

Para nosotros, los cristianos, el hombre es, ante todo, la imagen viva de Dios, que Jesucristo encarna en plenitud como hermano mayor de los demás hermanos.

 

Ser verdaderamente humanos es transformarnos gradualmente en ese hombre nuevo, Jesús de Nazareth.

 

El hombre nuevo, sin embargo es una utopía universal. Y los cristianos –que creemos en esa utopía como hecha realidad en Cristo Jesús- no tenemos la exclusiva de esa pasión avasalladora, sembrada por el Dios vivo en el corazón de cada ser humano y en la historia de cada pueblo.

 

Los rasgos del hombre nuevo, al modo de ver de Pedro Casaldáliga, que nos presta de su libro “Al acecho del Reino”, son:

 

1. LA LUCIDEZ CRITICA

 

Una actitud de crítica “total” frente a

supuestos valores, medios de comunicación,

consumo, estructuras, tratados, leyes,

códigos, conformismo, rutina...

Una actitud de alerta, insobornable.

La pasión por la verdad

 

 

 

 

  1. LA GRATUIDAD DMIRADA, DESLUMBRADA

 

La gratuidad contemplativa, abierta a la trascendenciay acogedora del Espíritu. La gratuidad de la fe, la vivencia de la Gracia. Vivir en estado de oración.

La capacidad de asombrarse, de descubrir, de agradecer.

Amanecer cada día.

La humildad y la ternura de la infancia evangélica.

El perdón mayor, sin mezquindades y sin servilismos.

 

 

3.      LA FRATERNIDAD IGUALITARIA

 

O la igualdad fraterna.

El ecumenismo, por encima de razas y de edades y de sexos y de credos.

Conjugar la más generosa comunión con la salvaguardia de la propia identidad étnica, cultural y personal

La socialización sin privilegios.

La real superación, económica y social de las clase s que están ahí, en orden al surgimiento de la sola clase humana.

 

 

 

 

  1. LA LIBERTAD DESINTERESADA

 

Ser pobres para ser libres frente a los poderes y a las seducciones.

La libre austeridad de los que peregrinan siempre.

La libertad total de los que están dispuestos a morir por el Reino.

 

 

 

5.        LA CONFLICTIVIDAD ASUMIDA COMO MILITANCIA

 

La pasión como justicia, en espíritu de lucha, por la verdadera paz.

La terquedad incansable.

La denuncia profética.

La política como misión y como servicio.

Estar siempre definido, ideológica y vivencialmente, del lado de los más pobres.

La revolución diaria

 

 

6.          LA ESPERANZA UTOPICA

 

Histórica y escatológica. Desde el hoy para el mañana.

La esperanza creible de los testigos y constructores de la resurrección y del Reino.

Se trata de la utopía, la utopía del Evangelio. El hombre nuevo no sirve sólo de pan; vive de pan y de utopía.

 

 

 

7.      LA CREATIVIDAD EN FIESTA

 

La creatividad intuitiva, desembarazada, humorada, lúdica, artística.

Vivir en estado de alegría, de poesía, de ecología.

La afirmación de la autoctonía.

Sin repeticiones, sin esquematismos, sin dependencias.

 

8.          EL TESTIMONIO COHERENTE

 

Ser lo que se es. Hablar lo que se cree. Creer lo que se predica. Vivir lo que se proclama. Hasta las últimas consecuencias y en las menudencias diarias.

La disposición habitual para el testimonio del martirio.