Otra Iglesia es posible

ENCUENTRO INTERNACIONAL PARA LA RENOVACIÓN DE LA IGLESIA CATÓLICA

Del 19 al 22 de septiembre de 2002

Universidad Carlos III, Leganés (Madrid)

Organizado por la Corriente Somos Iglesia


MANIFIESTO FINAL DEL ENCUENTRO

domingo, 22 de septiembre de 2002


Mensaje a las comunidades

 

“Sabemos que entre todos los bautizados reina una verdadera igualdad en cuanto a la dignidad y a la acción común de los fieles en la edificación del cuerpo de Cristo”. - LG 32 c, 80 - Los laicos son hermanos de los pastores, todos llamados igualmente a la misión - LG 33a ” (Concílio Vaticano II). 

 

Queridos hermanos y hermanas,

 

Les escribimos desde Leganés, Madrid, donde estuvimos reunidos del 19 al 22 de Septiembre del año 2002, en un Encuentro Internacional para la Renovación de la Iglesia Católica. Somos 500 cristianos católicos, entre hombres y mujeres, laicos, religiosas, religiosos y presbíteros. Pertenecemos a 200 grupos y organizaciones de base, venidos de todas las partes de España y de más 30 países del mundo. Tuvimos la alegría de contar entre nosotros, en este encuentro, con la presencia fraterna y humilde de Don Tomás Balduino, obispo presidente de la Comisión Pastoral de la Tierra, en Brasil.

Todos venimos a este encuentro, movidos por nuestra fe y por el deseo de ver a la Iglesia Universal hacerse verdaderamente una red de comunidades al servicio de la Humanidad, especialmente de los millones de personas empobrecidas y excluidas en este mundo. Nos alegramos de saber acerca de las experiencias comunitarias de la Iglesia de Dios en Chiapas, México, en medio de pueblos indígenas, hace cinco siglos explotados.  Escuchamos como la Iglesia nace, cada día, por el poder del Espíritu, en medio de las comunidades de campesinos y de los pobres en Brasil, Ecuador, Guatemala, otros países de Latinoamérica, como en Asia y también en ciudades europeas como Bruselas, Madrid y tantas otras.

Asumimos como nuestra la petición hecha al Papa en favor de un nuevo Concilio y de un proceso conciliar, participativo y corresponsable, firmada por más de 30 obispos católicos y que está recibiendo miles de firmas de apoyo de todo el mundo.

Nos sentimos movidos por el Espíritu para impulsar ese proceso conciliar, en el que ya estamos, como camino de fe y solidaridad.

Proponemos algunos temas que preocupan, hoy, a muchas comunidades y a una gran parte de la sociedad; cuestiones sobre las cuales es necesario abrir el debate y la reflexión serena entre todos los miembros del pueblo de Dios. Entre éstos, subrayamos temas sociales, como la urgencia de una acción profética de las Iglesias al servicio de la Paz y en contra del militarismo y de la guerra; la acción solidaria contra el hambre, que mata a miles de millones de personas y por la justicia e igualdad entre todos los seres humanos, en comunión con la Naturaleza y comprometidos con su cuidado.

Añadimos que es urgente un diálogo entre personas representativas de las Iglesias y de la comunidad científica, sobre los valores éticos de la Biotecnología para hacer frente a la utilización meramente mercantilista de la ciencia.

Para que nuestras Iglesias sean siempre signos del Reino de Dios, creemos importante:

-                                             Reflexionar sobre la forma de ser y organizarse como Iglesia en el mundo.  

-                                             Abrir plenamente las comunidades eclesiales a los pobres, a los migrantes y a las personas moralmente marginadas, como divorciados y homosexuales.

-                                             Cumplir realmente los Derechos Humanos en sus relaciones internas y con todos sus miembros.

-                                             Reformular los ministerios en su comprensión teológica y en su forma de expresión, abriéndolos a la plena participación de las mujeres, sin que el celibato tenga que ser obligatorio para el cumplimiento del ministerio presbiteral.

 

Estas cuestiones solo podrán ser profundamente tratadas en una Iglesia renovada a la luz del Evangelio. Que este proceso conciliar reviva la primavera eclesial de los tiempos del Papa Juan XXIII que pidió para la Iglesia lo que hoy todos deseamos: un nuevo Pentecostés.

Les abrazamos con la Paz de Cristo,

Sus hermanos y hermanas del Encuentro Internacional de Leganés.

 

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Anexo

 

Nosotros, 500 participantes de este Encuentro Internacional para la Renovación de la Iglesia Católica, sentimos una indignación profética contra la política militarista, intervencionista y unilateral del gobierno norteamericano que, despreciando las leyes y tratados internacionales, amenaza con una invasión militar al pueblo de Irak, ya tan sufrido por las consecuencias del embargo que lo oprime desde hace más de diez años.

Instamos a nuestras comunidades y a todas las Iglesias cristianas a levantar su voz en pro de la Paz y de la justicia internacional, basada en el respeto a la soberanía de todos los pueblos.

Como dice Jesús: “Felices los mansos porque poseerán la tierra. Felices los constructores de la paz porque serán reconocidos como hijos e hijas de Dios, o, en otras palabras, construyendo la paz, hacen la obra de Dios en el mundo” (Cf. Mateo 5, 5. 9).

 

Otra Iglesia es posible
ENCUENTRO INTERNACIONAL PARA LA RENOVACIÓN DE LA IGLESIA CATÓLICA

Leganés (Madrid), domingo 22 de septiembre de 2002

 

Corriente Somos Iglesia

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