LAS COMUNIDADES CRISTIANAS POPULARES DE ZARAGOZA:

25 AÑOS DE VIVENCIA CRISTIANA (1974-1999)

Jesús Gil García

 

En esta charla voy a intentar poner en funcionamiento la "memoria histórica" de las Comunidades Cristianas Populares de Zaragoza, cómo han vivido y profundizado en la fe cristiana las comunidades, no para detenernos en lo que ha sido nuestro pasado, sino para conocerlo y tomar conciencia de nuestros fundamentos y trayectoria, constatar el camino recorrido, para luego diseñar el que nos queda por recorrer.

Las comunidades de Zaragoza surgen alrededor de los años 70. En el 74 se consolida la coordinación entre ellas. Una serie de circunstancias hacen posible el nacimiento de estas comunidades. A nivel eclesial el Concilio Vaticano II (1959-1965) promueve una renovación en la Iglesia. De cara adentro, realizando una vuelta a las fuentes (Sagrada Escritura y Tradición); y de cara afuera, constatando la necesidad de que la Iglesia se abra al mundo y a la sociedad. Esta situación crea unas expectativas de cambio en la Iglesia. Se descubre el sentido comunitario de la fe, y la conexión entre fe y compromiso. La sintonía con la Teología de la Liberación (alrededor de los años 70) que surge en América Latina, orienta la reflexión de las nacientes comunidades. A nivel social asistimos al comienzo del desmoronamiento de la dictadura franquista, surgiendo sectores que abogan por un cambio socio-político. Crece la conciencia de la necesidad de luchar por unos derechos humanos durante años conculcados e inexistentes. Estos hechos hacen nacer una esperanza de que es posible un cambio. En este contexto de cambio estructural surgen las comunidades con el objetivo de impulsar este cambio.

 

I.- ETAPAS POR LAS QUE HAN TRANSCURRIDO LAS COMUNIDADES:

 

En una primera parte voy a recordar rápidamente las etapas por las que han pasado las comunidades desde su comienzo. Desde su inicio las comunidades han vivido diversas etapas de espiritualidad, entendiendo por espiritualidad la manera, la forma concreta, el estilo o talante que han tenido y tienen las comunidades y los creyentes cristianos que las forman, de vivir el evangelio movidos por el Espíritu. Así lo entiende José María Castillo en su libro "Espiritualidad para comunidades", citando a los teólogos J. A. Estrada, Gustavo Gutierrez, Segundo Galilea y Julio Lois.

Lo mismo ocurre en relación a la Iglesia. El cambio promovido por el Concilio Vaticano II se hace más necesario y urgente. Se ve la posibilidad de cambiar la Iglesia, buscando un nuevo rostro. Una Iglesia basada en el pueblo creyente, a cuyo servicio debe estar la estructura y todos los ministerios, incluída la jerarquía. Se busca una nueva manera de celebrar la fe en torno a la Eucaristía como elemento esencial en la vida de la comunidad. Se da un enfrentamiento abierto con la jerarquía de la Iglesia y un acercamiento al pueblo.

Momento importante a resaltar en esta etapa es "el caso Fabara" (1974).El Arzobispo Mons. Cantero destituye de su cargo al cura de este pueblo de la provincia de Zaragoza, por su talante progresista colocándose al lado del pueblo y enfrentado a sus caciques. La solidaridad de una treintena de curas, que dimiten de sus cargos pastorales, y de una serie de grupos y comunidades cristianas crea un problema serio en la diócesis, que nunca llegó a resolverse, y una corriente crítica en ciertos sectores cristianos.

La contestación a la estructura eclesial es constante y directa. Se contesta la celebración de unas jornadas sacerdotales, analizando críticamente la estructura eclesiástica. Se reacciona ante las declaraciones de Mons. Cantero a la TV holandesa que defiende su compromiso con el régimen franquista, recordando que su única fidelidad debe ser la del evangelio. Se organiza una serie de conferencias sobre María como mujer del pueblo y madre de Jesús, paralelas a la celebración del año mariológico, descubriendo la figura de María cercana al pueblo sencillo. Se confeccionan sendos documentos sobre la figura del Obispo, con ocasión del nombramiento de Mons. Yanes como arzobispo de Zaragoza, y del Papa, a propósito de la visita a la ciudad de Juan Pablo II, buscando un nuevo rostro de Iglesia.

Al finalizar esta etapa, se organiza junto con otros colectivos cristianos el I Encuentro de cristianos de Aragón (1979) con el deseo de aunar esfuerzos en el intento de ofrecer un nuevo rostro de Iglesia en Aragón. "Queremos ofrecer una visión distinta del cristianismo, no alienante, al servicio del pueblo, válida para todos aquellos que luchan por la justicia".

Como resumen de esta etapa, quizás la más activa, cabe señalar el documento confeccionado en 1980, que describe lo que son las CCP de Zaragoza, sus actividades, su problemática, y sus perspectivas y proyectos.

Esta crisis se hace patente en el interior de las comunidades en la asamblea celebrada en Valdefierro (1981). Dicen las conclusiones: " Se capta un cierto desánimo, desaliento, cansancio, pues se constata dentro de las comunidades una ausencia del papel a realizar en el momento actual por las CCP, se ve sobre todo una falta de esperanza". Frente al reduccionismo de la fe al compromiso socio-político de la etapa anterior hemos de redescubrir qué significa Jesús de Nazaret hoy, nuestra identidad cristiana , recobrando la fe y la esperanza, y creando una dinámica y estilo nuevos de vida en nuestras comunidades.

Fruto de esta situación es la preocupación por ahondar en el significado de las siglas CCP (Comunidades- cristianas – populares), reafirmando los dos pilares sobre los que se apoyan las comunidades: fe en Jesús y opción por el pueblo. Se reflexiona sobre las características del seguimiento de Jesús (1982-1983): la radicalidad del seguimiento, la solidaridad beligerante con la causa de los pobre, la dimensión política del seguimiento informada por la esperanza y la dimensión contemplativa.

Otro intento de dar respuesta a esta situación de desesperanza es la creación del grupo de formación (1984-1985) con el objetivo " de avivar la fe, buscar una formación que refuerce actitudes de esperanza y compromiso", compaginando la revitalización de la idea de comunidad con la dimensión de eclesialidad, a fin de llegar a disponer en comunidades de unas líneas generales de identificación y de una carpeta de iniciación para aquellos que quieran incorporarse al movimiento de comunidades.

Para reflexionar sobre esta nueva situación se organizan en la Quinta Julieta unas jornadas en torno a la mística de la resistencia (1991) que marcan una nueva etapa en nuestra historia. Se trata de resistir activamente en un tiempo adverso y difícil, tanto civil como eclesialmente, para cambiar la sociedad y la Iglesia. Resistencia que conlleva una " clara conciencia de las contradicciones que engendra el sistema, un permanecer firmes en la esperanza, con una espiritualidad personal fuerte y nuestro movimiento comunitario eclesial vigoroso, potenciando unas comunidades creyentes que permitan vivir los valores evangélicos, capaces de fundamentar, motivar, iluminar y acompañar críticamente el compromiso".

Con esta intención se inicia el proyecto de Iglesia de Base de Aragón (IBA), junto con otros grupos cristianos (1993), elaborando un material-encuesta basado fundamentalmente en las ideas aportadas por Julio Lois en una charla celebrada en el Pignatelli "La identidad de la Iglesia de base: organización y carismas". Este material debía ser estudiado por todos los grupos y responder a la conveniencia de constituir la IBA .El resultado de la reflexión fue puesto en común en el X Encuentro de cristianos de Aragón (1994) sin llegar a la constitución de la IBA, pues se consideraba por algunos grupos inoportuno El nombre creaba bastantes dificultades, al interpretarse como "otra iglesia paralela", al margen de la única iglesia , y parecer pretenciosa su constitución.

Dentro de la preocupación de las comunidades de volver a encontrarse consigo y descubrir las tareas en la nueva etapa cabe destacar la creación de un grupo dinamizador (1995) encargado de ilusionar a las comunidades y de iniciar un proceso de estudio sobre una serie de puntos: nuestra identidad, la presencia en la Iglesia y en la sociedad, nuestra organización y formación , y nuestra continuidad y expansión. Todo ello a raiz de las jornadas de reflexión organizadas en Logroño sobre ese mismo tema (1994). Esta reflexión se pone en común al finalizar el curso (1996) en Purroy, reafirmando nuestra identidad como CCP, recordando la tarea evangelizadora como un mandato ineludible de Jesús, constatando nuestra insuficiente presencia eclesial, y viendo la necesidad de formación y organización en las comunidades, dando a la coordinadora un papel fundamental.

Finalmente, quiero destacar dos momentos en este interés de reencuentro de las comunidades: La reflexión sobre los carismas y ministerios y las experiencias de eclesialidad (1998) en nuestras comunidades.; y la asamblea realizada el año pasado en torno a cómo ser cristiano en una Iglesia conservadora y como vivir como cristiano en una sociedad neo-liberal.

 

II.- ASPECTOS DE LA VIVENCIA CRISTIANA DE LAS COMUNIDADES

 

En una segunda parte voy a señalar los aspectos que me parece importante resaltar en la vivencia cristiana de las CCP durante estos años. Y que suponen un desarrollo de lo que han manifestado querer ser y tener como objetivos fundamentales de su vida, plasmados en sus bases desde el comienzo (1978) y revisadas y actualizadas en diferentes momentos (1980-1989-1995

1. SEÑAS DE IDENTIDAD

"A lo largo de estos años hemos encontrado una práctica cristiana y unas experiencias de fe que nos unifican" (Comunidades Cristianas 1, 1978)

Existe desde el principio una preocupación por recoger los aspectos que caracterizan a las comunidades y los objetivos fundamentales que persiguen. Preocupación que se concreta en 1978 en las primeras bases comunes de las CCP de Zaragoza que recogen "los rasgos generales en los que hemos querido expresar nuestra experiencia de fe en Jesús en el interior de la Iglesia, reflexión y profundización dentro de las comunidades, y punto de conexión y diálogo con otros grupos y personas que buscan hacer de nuestra realidad una sociedad humana, justa y fraterna, siguiendo el camino de Jesús de Nazaret" (Comunidades Cristianas 1978)

Esta preocupación se va concretando y actualizando a través de estos años, en diversos momentos (1980, 1989 y 1995), para especificar sus actividades y proyectos, y clarificar en cada circunstancia histórica hacia dónde queremos ir y dinamizar la fe y compromiso, buscando su mayor eficacia al servicio de los que más lo necesitan.

2. APERTURA A OTROS GRUPOS

"Anualmente organizamos encuentros regionales para intercambiar nuestra fe con otros grupos cristianos de Aragón, enriquecernos y fortalecer nuestra vida cristiana" (CCP de Zaragoza 2,8 – 1980)

Con el propósito de abrirse a otros grupos cristianos y vivir la comunión eclesial se promueve la Coordinadora ampliada que ha integrado a una serie de colectivos cristianos y que tiene a través de los años como principal tarea la convocatoria y organización de los Encuentros de cristianos de Aragón. Hasta ahora han sido once los celebrados. Nueve de ellos han sido recientemente objeto de un pequeño folleto "15 años caminando juntos" (1994) que recoge toda la riqueza acumulada a través de su celebración.(1979-1994)

1979-Y entre todos hay que levantar. La realidad de Aragón como pueblo y la situación de la Iglesia en Aragón.

1980-Ya ves que vamos caminando. Porque vamos caminando en la expresión de la fe con palabras comprensibles,en la superación del miedo y en los métodos de evangelizar.

1981-Futuro y esperanza de los cristianos en Aragón, recogiendo la problemática de los adultos, jóvenes, adolescentes y chicos, y la alternativa a los problemas existentes,

1982-Porque la sociedad nos necesita unidos- Se proponen tres temas a la reflexión: La Iglesia y los pobres hoy y aquí, la comunidad y los ministerios enm el proyecto originario de Jesús, y la Iglesia y el deseo de liberación de los pobres.

1983-Depende de todos. El encuentro se desarrolla en torno a un tema central: el cambio y sus repercusiones entre los cristianos.

1985- ¿Es liberadora nuestra teología?. A partir del modelo de sociedad hacia la que caminamos, señalar las preocupaciones fundamentales de la Iglesia y la situación de las comunidades y grupos cristianos.

1987- Los cristianos en las reivindicaciones sociales. Analizando la problemática social del momento descubrir los retos que nos plantea personal y comunitariamente dicho análisis.

1990- Cristianos de base en la sociedad desarrollada. Se tratan dos temas :los cristianos y la sociedad del bienestar; y al dimensión pública de la fe cristiana.

1992-A pesar del norte, el sur también existe. El sur se concreta en América Latina, en los inmigrantes y en los cambios del Este

1994- La Iglesia de base de Aragón. Se profundiza sobre la identidad, los carismas y la organización de esta Iglesia. Lástima de no haber llegado ala conveniencia de su constitución, que hubiera supuesto la consolidación del caminar juntos de los grupos cristianos de Aragón.

1996- Solidaridad y voluntariado. Se analiza el reciente fenómeno del voluntariado.

Esta es la riqueza de la vivencia de eclesialidad de las comunidades durante todo este tiempo, al lado de muchos compañeras y compañeros que profesan la misma fe en Jesús de Nazaret.

3. LA CELEBRACION DE LA FE

"Celebramos la Eucaristía y vamos encontrando nuevas formas de expresión sacramental, como expresión de nuestra fe común en Jesús y celebración de su mensaje liberador. En ella nuestra fe se enriquece y adquiere fuerzas para luchar por la realización del Reino de Dios en nuestra sociedad" (CCP de Zaragoza 2,2-1980)

Desde el inicio de la formación de las comunidades el elemento celebrativo ha estado presente especialmente en torno a la Eucaristía en cuanto acontecimiento central de la vida de la comunidad, celebrando al fe y el compromiso. Han sido tres las fechas que habitualmente han congregado a las comunidades: Navidad, Pascua y Pentecostés. Al mismo tiempo se han celebrado en común algunos sacramentos (Bautismo, Confirmación, Ordenación, Matrimonio) en cuanto momentos puntuales en el camino de la fe, y acontecimientos importantes en la vida de las comunidades ( Bodas de plata matrimoniales).

4. LA TEOLOGIA DE LAS COMUNIDADES

"Reflexionamos en común sobre nuestra fe a la luz del evangelkio y de la experiencia de nuestra práctica... Estamos interesados en hacer una teología popular" (CC 14 y 22 – 1978)

Durante estos años hemos estudiado en común muchos temas con el objetivo de reformular nuestra fe en un contexto secular y popular; de tal manera que hoy podemos hablar de la existencia de una teología de las CCP de Zaragoza. A título indicativo quiero recordar los temas más importantes que han sido objeto de nuestra reflexión durante este tiempo.

Esta es nuestra historia a grandes rasgos, que resume el camino recorrido, la riqueza de nuestra vivencia cristiana y los logros conseguidos. Esta es razón más que suficiente para celebrar nuestras "bodas de plata" con gozo y alegría. Al mismo tiempo esta oportunidad debe constituir un acicate para lanzarnos hacia el futuro con esperanza e ilusión, atentos a los retos que nos plantean los nuevos tiempos.

Zaragoza 1 de Abril de 2000